viernes, 15 de agosto de 2014

LAS VUELTAS QUE DA LA VIDA: LA VIDA ME HIZO LA VUELTA

Reviso mis recuerdos de los últimos días, de las últimas semanas, de los últimos meses, de los últimos años; y nada. No encuentro nada que quiera decir. Nada sobre lo que valga la pena comentar. Ninguna memoria digna de ser materia de discusión.
De la causa de mi orgullo, de lo que el orgullo me causa; de nada de eso puedo hablar. No quiero.
Caminante no hay camino, me vale un comino el andar.
Porque sí. Porque no hay causa peor que la causa perdida, y no hay nada peor que perder por una causa. Y no hay acto más vacío que hablar por hablar, que por hablar hablar, que hablar sobre lo que se habló, que escribir un ladrillo con el cual darse el lujo de romper el silencio.
Hablar del tiempo perdido, ni de lo que me hizo perder el tiempo, harán que quiera hablar, ni que quiera lo que hablo.
Y nada, de la nada, hurgo en la memoria, en ese hoyo vacío, aunque pesado.